3,2,1 … ¡Feliz Año Nuevo!

¡Prepare las uvas y esté pendiente del reloj! Mientras que los estadounidenses disfrutan del Año Nuevo con una copa de champagne, los españoles una tradición diferente, menos conocida por los extranjeros. A la medianoche del 31 de Diciembre, los españoles comen doce uvas coincidiendo cada una de ellas con las 12 campanadas del reloj.

Esta tradición empezó en 1905 cuando los viticultores del sur de España tenían un excedente de uvas debido a una muy buena cosecha. Por lo que decidieron darle salida a tantas uvas e inventaron esta idea que sigue vigente desde entonces y que está muy arraigada en las tradiciones y celebraciones de Navidad actualmente. En general la gente celebra este momento en familia, eso sí, delante del televisor para escuchar y vivir en directo las 12 campanadas. Mucha gente (también extranjeros) prefieren  ir a  la Puerta del Sol (en Madrid) aunque haga mucho frío, con el fin de vivir el ambiente, pero también para ver y escuchar cuando el reloj marca la medianoche.

Cada uva representa un mes del año. Si la uva es dulce, se dice que el mes será bueno. Si la uva está ácida, indica que será un mes menos bueno. El objetivo es comer todas las uvas dentro de los doce primeros segundos del Año Nuevo. Se genera algo de presión y competencia entre amigos y familiares pero es muy divertido. Hoy en día, para sea más fácil para el consumidor, se pueden encontrar uvas peladas y sin semillas en los supermercados preparadas en una bolsa de doce.

Sin embargo España no es el único país donde se celebra esta tradición. Muchos países latinoamericanos e incluso las Filipinas comen uvas en los primeros segundos del Año Nuevo.

Aunque esta tradición pueda parecer curiosa, definitivamente no es la forma más extraña de celebrar el nuevo año. En Dinamarca por ejemplo, a medianoche rompen platos en las puertas de sus amigos y familiares. Los daneses también participan en otras tradiciones diferentes, como saltar de sus sillas para celebrar el Año Nuevo.

En algunos países de América Latina como Colombia y México la gente toma sus maletas a medianoche y corre por la calle con ellas. En Colombia, la gente incluso lleva sus maletas todo el día. Se dice que quien participa, tendrá un año lleno de viajes y aventura.

En Escocia, existe una tradición del “primer paso”. La primera persona que traspasa el umbral de la casa en el Año Nuevo debe traer un regalo. Esto no solo es una tradición, sino, también un signo de buena suerte. 

Los franceses tienen una forma muy elegante de celebrar el Año Nuevo. Al poner un objeto de oro en su copa de champagne, esperan lograr un año próspero. Otro hecho curioso es que muchos se besan bajo una rama de muérdago para tener buena suerte durante el Año Nuevo. En los Champs- Elysées, al igual que Times Square en Nueva York, hay una cuenta atrás y un espectáculo de fuegos artificiales.

Los chilenos tienen una tradición bien diferente. Muchas personas van a los cementerios para visitar a sus seres queridos y pasan la noche allí.

En Brasil, miles de personas van a la playa vestidos de blanco. El color blanco simboliza la paz. Si no puede encontrar un outfit completamente blanco, no se preocupe. Otros colores aceptables son el verde, amarillo, rojo y morado. Verde que simboliza la buena salud, amarillo la riqueza, rojo la pasión y el amor, y el morado que simboliza la inspiración.

En el continente asiático, las festividades de Año Nuevo no se celebran el uno de enero como en el resto del mundo. En Corea, China, Japón y Vietnam tienen sus grandes celebraciones de acuerdo con el calendario lunar chino, que generalmente se lleva a cabo en febrero.

Elija la tradición que elija y esté en el país que esté en Año Nuevo, Cinnamon Events le desea un muy Feliz Año 2018.